A partir de un ejemplo sencillo, voy a tratar de explicar porque no debe considerarse un subconjunto propio (así se llama), como igual al conjunto que lo contiene.
Vamos a suponer que tenemos el conjunto B formado por las vocales “a” y “o”
Es decir: B = {a, o}
Si nos piden determinarlo por comprensión, considermos:
B = {x/x es una vocal}. Suponemos que es correcto
Pero si nos piden C = {i, o}, también usando el mismo criterio sería:
B = {x/x es una vocal}.
Hasta acá podemos decir, por transitividad, que {a, o} = {x/x es una vocal} = {i, o}, lo que resulta una contradicción, pues {a, o} ≠ {i, o}.
En conclusión la suposición inicial es incorrecta: {a, o} ≠ {x/x es una vocal}
En matemática existen principios que no se pueden ignorar, en este caso, uno es ser unívoco y otro es el principio de transitividad que es muy intuitivo.
“Dos elementos iguales a un tercero son iguales entre sí”.
miércoles, 1 de abril de 2009
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